Ayyuha´l-Walad! Lección Sexta


21.04.2011 // Por: Shaij Dr. Abdalqadir as-Sufi
Categoría: Artículos

Siria y los Emiratos Árabes Unidos 

Dos Campos de  Concentración

Siria. El final inexorable de la tiranía Siria basada en el Baathismo ateo se acerca con rapidez. Hay que hacer entender a la dictadura  que lo que ella cree ser ley, gobierno y constitución, para el resto del mundo son las ciegas acciones del terror absolutista.

La tercera parte de Haleb (Alepo) fue arrasada por completo. 20.000 hombres, mujeres y niños fueron masacrados por la pandilla de Assad. No se ha olvidado, ha salido a la superficie. Los Assad tienen que irse. El Partido Baath debe ser abolido. Y una vez finalizado el control shi’a del gobierno y de las mezquitas, Kuftaro tiene que ser llevado a juicio ante un tribunal de ‘ulama musulmanes; una cuestión de muerte, flagelación o perdón.

La nación Siria debe saber que cuando los Ijwan tramaron el levantamiento Haleb, ¡CONTARON  a los mullahs shi’a de Londres lo que pensaban hacer! Los mullahs les rogaron que esperasen. Dijeron: primero Saddam y luego Assad. Sobra decir que Irán necesitaba la Siria de Assad al ser su única puerta hacia el mundo. Y así fue como, mientras se preparaban para la revuelta, Assad ya lo sabía y fue capaz de arrasar una ciudad y sus habitantes.

Los Ijwan, lo mismo que el régimen Baath-shi’a son el pasado de Siria. Lo que le espera es la revitalización de su gran tradición de Fiqh, un Tassawwuf puro y una alianza con Turquía. Dada la naturaleza enclaustrada de la nación Siria y su macabro gobierno estalinista (¿quién se atreve a dejar de aplaudir el primero?) es fundamental que los musulmanes del mundo entero protesten y apoyen a los musulmanes de Siria en contra de su régimen Baath-shi’a.

Musulmanes de toda Sudáfrica se están reuniendo los sábados por la noche en la Masŷid Habibiya Sufie de Ladysmith para recitar la Du’a Nasiri y pedir a Allah que conceda una apertura a las masas oprimidas de musulmanes sirios. Este gran Du’a es lo que puso fin a la ocupación francesa de Marruecos. El régimen Baath debería tener mucho miedo. Que empiecen a hacer las maletas.

Si Siria está sumida en la esclavitud por un sistema de policía secreta absolutamente estalinista –que reduce al país a un campo de concentración a escala nacional, paralelo al del Estado de la India y sus controles y asesinatos de los ciudadanos de Cachemira− el otro campo de internamiento del que estamos hablando es otra clase de infierno. Para comprenderlo, es preciso leer a Huxley y Orwell y conocer sus sombrías predicciones sobre las sociedades esclavizadas del futuro.

Los ‘Emiratos Árabes Unidos’ (la traducción literal del árabe es los ‘Estados Unidos de Arabia’ es una nueva comunidad de alta tecnología que coexiste con una vida de muy bajo nivel; o mejor dicho, una comunidad doble: un grupo de ex−musulmanes modernistas y capitalistas en pleno funcionamiento, a cuyo lado vive otro grupo de trabajadores inmigrantes extranjeros, que no cobran o apenas lo hacen, sin papeles (pasaportes confiscados), que trabajan todo el día soportando todo tipo de temperaturas y sin control ni ayuda médica. Esclavos modernos que construyen una zona de recreo para la elite del capitalismo mundial; una zona sin reglas, donde no hay miedo a que se pueda recurrir a la ley.

Los Emiratos son el pozo sin fondo del mundo árabe de nuestros días. No hay democracia que pueda salvar a los tunecinos o a los egipcios; puesto que es el capitalismo liberal de los Emiratos el que cada día condena a cientos de paquistaníes, indios e indonesios musulmanes a trabajos forzados. En los E.A.U. no hay suicidas con bombas atadas al cuerpo; sólo el suicidio cada semana de un trabajador desesperado por su salario, las condiciones de trabajo, su nauseabundo dormitorio y su futuro.

Estudiemos más de cerca el país de Shayj Muhammad al-Maktum. Al ser miembro del Jockey Club está obligado a tratar a los caballos de forma humanitaria. Al ser miembro de la Conferencia Islámica puede disponer de un conjunto masivo de campos de prisioneros para trabajadores.

Población de los E.A.U. en el año 2009:

·         Con derechos cívicos, pasaporte y documentos para viajar: Emiratíes: 21%

·         Emigrantes de Occidente con pasaporte y papeles: 8%

·         Sin derechos cívicos y bajo la amenaza de expulsión. Países de origen:

INDIA: 27%

PAQUISTÁN: 20%

BANGLADESH: 8%

OTROS PAÍSES DE ASIA: 16%

Este desglose corresponde a una población total –elite libre y masa esclavizada− de 8.300.000.

Un análisis detallado deduce que los emiratíes “libres” son el 16,5% de la población.

Los ‘trabajadores’ esclavos están sometidos al Sistema Kalafa que les impide trasladarse a otro puesto de trabajo y están ‘atados’ a quien les ha contratado. Existe un baremo salarial nacionalista (racista) mediante el cual el salario de un trabajo determinado desciende desde el más alto, que cobran los nacionales, y que puede llegar a ser tres veces superior al más bajo.

Este baremo está establecido de la siguiente manera:

  1. MÁXIMO: Occidentales; Europeos, Americanos, Australianos y Árabes del G.C.C.[1]

2.    Japón, Corea, Singapur (casi el máximo)

3.    Sudáfrica, Rusia, Europa del Este, América del Centro y del Sur y Árabes que no pertenecen al G.C.C.

  1. Filipinas, Tailandia y otros países de Asia

5.    India, Paquistán, Sri Lanka y países de África.

Los trabajadores de la construcción trabajan 12 horas al día, 7 días a la semana. Los salarios suelen ser de unos 370 AED (100$) al mes.

Los contratistas alojan a los trabajadores en dormitorios que se conocen con el nombre de Campos de Trabajo y suelen estar en las afueras de las zonas urbanas.

En Al-Quoz y en Sonopar, en Dubai, el habitáculo más frecuente para el trabajador de la construcción medio es una pequeña habitación (3,5m x 3m) en la que tienen que caber ocho trabajadores.

En el Campo Al-Quoz hay 7.500 trabajadores que comparten 1.248 habitaciones. El Campo está construido al lado de una planta depuradora de aguas residuales que han llegado a filtrarse en los habitáculos.

Lo más normal son retretes que rebosan y la falta de intimidad en los aseos.

La retención de los salarios es muy frecuente. Una empresa de la construcción de Dubai declaraba: “Sólo retenemos los salarios 45 días como garantía en el caso de que haya desertores”.

El índice de mortalidad anual entre los trabajadores indios ha pasado de 1.284 a 1.420 entre los años 2006 al 2008, siendo los suicidios los responsables de gran parte del aumento. Los trabajadores tienen que seguir trabajando soportando temperaturas que sobrepasan en mucho los 40ºC.

En Julio y Agosto del 2004, unos 5.000 trabajadores de la construcción tuvieron que ser llevados a urgencias del Rashid Hospital de Dubai.

Hay miles de hombres y mujeres detenidos sin juicio, incluso después de haber sido absueltos, durante largos periodos de tiempo. Muchos son obligados a firmar confesiones por delitos que ni siquiera han cometido. Muchos prisioneros se convierten en psicópatas por el abuso y el trato inhumano al que son sometidos.

En mayo del 2010, cientos de trabajadores salieron en manifestación desde el Campo de Trabajo de Sharŷah al Ministerio de Dubai pidiendo que se les enviara de nuevo a sus lugares de origen. Reclamaban no haber cobrado los últimos seis meses y estar sumidos en la miseria. Finalmente las autoridades enviaron de regreso a 700 desamparados.

Todo esto ocurre en una economía que en la actualidad supera a Europa y América en términos de riqueza y a China en crecimiento. Los Emiratos tienen 37 canales de TV shi’a.

Ahora bien, la atrocidad de los Emiratos no es el, aquí minimizado, atropello social. El abuso es que la pequeña camarilla de la población, el 16,5%, se declaran musulmanes, rezan y ayunan.

Es evidente que algo ha fracasado de forma estrepitosa.

Ha fracasado con su gente –esa pequeña minoría que gobierna− pero es aún peor en el caso de su liderazgo. Dos experiencias personales pueden prepararnos para diagnosticar la enfermedad que asola los Emiratos.

Cuando estábamos planeando la 4.ª Conferencias de Fiqh Maliki, nos llegó la propuesta de, el entonces Presidente del Tribunal de Shari’at de los Emiratos, Shayj Al-Mubarak, que había pedido a Shayj Zayed que fuese el país anfitrión de las reuniones. El brillante entramado intelectual de las mismas fue diseñado por el Sultan Al.’Ulama, Shayj Shadhili An-Nayfar de Túnez.

Shayj An-Nayfar ayudó a Shayj Al-Mubarak a la hora de reunir a todos los grandes Fuqaha Maliki; juntos acordaron presentar –no al Malik del madhhab− sino al Imam Malik, el Imam de Dar-al-Hiŷra y la escuela del ‘Amal Ahl-al-Madinah. La fuente primordial y original del método del Fiqh Islámico.

En la prestigiosa ceremonia de apertura, Shayj Zayed declaró que iba a gobernar siguiendo las reglas de la Shari’at.

En el segundo día de las Conferencias nos recibieron unos funcionarios del Diwan de Shayj Zayed. No se iban a leer las ponencias ni hablar sobre los temas en cuestión. En su lugar, esos eruditos distinguidos, y nosotros los invitados, íbamos a sentarnos en silencio para escuchar una declaración de un representante personal de Saddam Hussein que se dirigía a nosotros para pedir nuestro apoyo a Iraq en la guerra contra Irán. Nos sentamos en un ambiente lúgubre para oír decir al portavoz, traje oscuro, camisa negra y corbata blanca, que no se trataba, por supuesto que no, de una guerra entre musulmanes y shi’as. Era entre árabes y persas. La Conferencia fue desechada con toda discreción.

La segunda nota personal: En el periódico en versión inglesa del Golfo encontré un artículo en el que se insultaba al Mensajero, a quien Allah bendiga y conceda paz. El autor daba entender que el Corán no era una Revelación Divina. Procedente de la India, el que lo firmaba era un médico muy bien pagado que residía en los Emiratos. Llevé el texto a Shayj Al-Mubarak que confirmó ser un asunto de extrema gravedad. Encargó una traducción del artículo motivo de la ofensa. Cuando nos volvimos a reunir, dijo que el artículo era un grave delito y ordenó la detención del médico en cuestión. Fue juzgado y declarado culpable. Luego hubo una pausa en los acontecimientos; tenía que proclamarse una sentencia. Shayj Zayed se inclinó ante el dirigente hindú y se limitó a expulsar al proscrito de Abu Dhabi enviándolo de nuevo a la India. ¡Los Emiratos habían dejado de proteger al Rasul!

Lo que me demostraron estas dos experiencias personales, fue que los árabes modernos habían estado tan ocupados, incorporando los valores y modalidades de la sociedad tecnológica moderna, que habían perdido por completo el Din junto con toda su identidad cívica y espiritual.

Había que silenciar la escuela del ‘Amal Ahl-al-Madinah. La excusa era Saddam. Poco tiempo después cedían sus aeropuertos para hacer de bases desde las que despegarían bombarderos que lo reducirían a cenizas.

La escuela del ‘Amal, de la práctica de Madinah, significaba denunciar el desarrollo capitalista, basado en el petróleo y pagado con dólares, de los E.A.U.

En ese momento, e imposible de alcanzar, desaparecía la visión de la justicia social y su aplicación a la práctica. La Ŷizya para los no musulmanes.

La práctica de Madinah con respecto al trato de los trabajadores.

Las reglas estrictas y compasivas que se aplican a los esclavos: vinculados a un hogar, no a un proyecto.

Las normas del comercio. Las normas del mercado. Las normas de las caravanas (productos que se desplazan de un lugar a otro).

Y por último, el gran pilar que faltaba. Se había quitado y el edificio islámico se había derrumbado: El Zakat.

El Zakat no es una sadaqa para los pobres, lo mismo que el Ramadán no es dejar de comer y de beber o el Haŷŷ estar de pie en Arafat.

El Zakat tiene dos condiciones necesarias de las que depende por completo el etos islámico.

Una: El Zakat lo ordena un Emir. Él es quien nombra a los recaudadores del Zakat. Se recauda según las reglas establecidas y no se puede eludir de forma ‘empresarial’. La propiedad recae en los individuos.

Dos: Tiene que existir un instrumento de moneda circulante basado en un valor real. Lo tradicional, en los primeros días del Islam bajo los Jalifas, eran el Dinar de oro y el Dirham de plata. Dicho con otras palabras: el Zakat conlleva una economía que no está basada en la usura y que se rige según parámetros comerciales claramente delineados, y de fácil acceso para todos, en Al-Muwatta del Imam Malik y en el gran Sahih.

No tiene nada que ver con “retroceder mil quinientos años”; es un modelo totalmente viable, existencialmente liberador del comercio entre el género humano que restaura la confianza entre los hombres. ¿Cómo demontres empezaron los Emiratos? Fue aquél día en el que la compañía petrolífera entregó al hermano de Shayj Zayed, el emir de aquel entonces, un cheque como pago por la primera extracción oficial de crudo. Consternado, devolvió el trozo de papel y exigió el pago en oro. El siguiente paso fue el nombramiento de Zayed como emir; había tomado el poder; había aceptado el cheque. Y así es cómo Arabia cayó en manos de los Kafir.

Tenemos que empezar de nuevo.



[1] The Cooperation Council for the Arab States of the Gulf. (E.A.U., Bahrain, Arabia Saudita, Omán, Qatar y Kuwait).